Un premio para los municipios aragoneses que convierten sus ‘Villas en Flor’
‘Villas en flor’, la iniciativa impulsada por la Asociación Profesional de Horticultura de Aragón, Rioja, Navarra y Soria, premia a los municipios aragoneses que apuestan por proyectos de ajardinamiento a largo plazo.
Si la esencia de los municipios aragoneses ya emana un encanto innato, ese mismo encanto es todavía más notable cuando sus calles y espacios urbanos se tiñen del verde de la naturaleza y del color de las flores.
Cada vez con más frecuencia, los ayuntamientos y ciudadanos de los pueblos de Aragón apuestan por potenciar esas zonas verdes que no solo mejoran la calidad de vida de sus habitantes, sino que también velan por el cuidado del medio ambiente.
Conscientes de que toda esta labor de mejora del espacio urbano merece un reconocimiento, en 2018, la Asociación Profesional de Horticultura de Aragón, Rioja, Navarra y Soria (Apharns) puso en marcha la iniciativa ‘Villas en Flor’. Con ella, reconocen la labor de aquellas localidades que destacan por una actuación real, consciente y a largo plazo en materia de ajardinamiento.
El pasado 21 de marzo en el restaurante Paraninfo de la antigua Facultad de Medicina y Ciencias de la Universidad de Zaragoza se celebró la VI gala de entrega de galardones ‘Villas en Flor Aragón 2024’.

Fue entonces cuando el jurado especializado, tras visitar una vez al año todos los municipios aragoneses adscritos al programa, decidió premiar con las flores de honor a diferentes localidades de la Comunidad, otorgando de uno a cinco de estos distintivos según su experto criterio: Barbastro fue premiado con cuatro flores de honor; Gotor y Lituénigo, con tres flores cada uno; y dos recayeron en Cuarte de Huerva, Daroca y Binéfar. Por último, Biescas, Gúdar, Jarque de Moncayo y Morillo de Tou recibieron, cada uno de ellos, una flor de honor.
Como explica Luis Aliaga, secretario técnico de la Asociación Profesional de Horticultura de Aragón, Rioja, Navarra y Soria, “uno de los objetivos principales del programa ‘Villas en Flor’ es la mejora continua de las zonas verdes y jardines de las localidades participantes, asesoradas por nuestro jurado“.
¿Cómo ser ‘Villa en Flor’?
Cualquier municipio aragonés puede formar parte del proyecto enviando la candidatura a través de la web aragon.villasenflor.com, explicando la situación del municipio en materia de ajardinamiento y mejora de la calidad de vida de sus habitantes, las intervenciones que se han llevado a cabo, la vegetación plantada, los recursos destinados, etc.
Con este proyecto, Apharns continúa cumpliendo con su objetivo de mostrar y poner en valor la riqueza natural y paisajística del territorio, mientras reconoce el valor de aquellos pueblos que velan por el bienestar de sus ciudadanos y fomentan el vínculo entre ellos a través de los espacios verdes públicos. Lo hacen, además, situando el aroma y belleza de las flores como un reclamo turístico que, a su vez, da la oportunidad a los municipios adscritos al programa de mejorar su imagen al distinguirse por su respeto al medio ambiente.
Las flores reinan en Lituénigo (Zaragoza). | Luis Aliaga
¿Qué aspectos se valoran?
En primer lugar, cómo no, el jurado tiene en cuenta el patrimonio vegetal y paisajístico de los candidatos. Dan importancia a aspectos como la relación entre el espacio verde y el número de habitantes, la diversidad floral, la singularidad de los espacios verdes y su adecuación a los ciudadanos… Valoran también el respeto por el medio ambiente y la sostenibilidad, interesándose por la gestión integral que realizan del agua, por la gestión de residuos y la limpieza de los espacios y por los programas respetuosos de control de plagas.
Estiman de igual modo positivamente el uso social y las sinergias con la actividad turística: la estrategia de promoción vinculada con los espacios verdes, las acciones de participación ciudadana, la organización de eventos relacionados con los jardines y plantas…
¿Cómo nace este proyecto?
Al frente de esta iniciativa se encuentra Apharns, una asociación multisectorial con más de 40 empresas asociadas que engloba a dos grandes sectores muy en auge en la actualidad: los viveristas y jardineros. Cuando crearon ‘Villas en Flor’ se inspiraron en programas similares como ‘Villes et Villages Fleuris’, creado en 1959 en Francia y que sirvió de modelo al resto de proyectos iniciados posteriormente en Italia, Reino Unido, Irlanda o Canadá. En Cataluña, ‘Viles florides’ se puso en marcha en 2012 y en la actualidad más de 110 municipios catalanes participan en el programa.